GREMIO PANADERO ES UNO DE LOS MÁS AFECTADOS POR ALZA DE PRECIOS Y
FENÓMENOS CLIMÁTICOS

Los actuales precios de la harina de trigo afectan a los consumidores de los estratos más bajos, pues el pan es indispensable en su dieta.

El costo creciente de la harina de trigo alarma a los productores
pequeños, especialmente, a quienes ya no podrán hacer pan de 200
pesos.

Producir pan es, hoy, un negocio a pérdida, pues el precio de la
harina de trigo sube cada año, pero al pan no se le puede aplicar el incremento en la misma proporción.

Si así se hiciera, el más barato costaría 400 ó 500 pesos, según lo manifestaron varios productores del sector consultados por 'Boyacá 7 días'.

"Yo hice pan de 100 pesos hasta diciembre del año pasado. Fue un esfuerzo grande por contribuir con la gente que no puede pagar un producto más caro, pero los costos de los insumos cada vez son más altos", dijo Graciliano Moreno Bernal, un panadero de Tunja con más de 20 años en el oficio.

Desde enero comenzó a hacer pan de 200 pesos pero, aún así, con el aumento al bulto de harina, de casi el 70 por ciento, ese precio tampoco resulta rentable.

"Comprábamos harina a 54 mil pesos bulto en el 2007, y este año se disparó a 87 mil pesos. Así es imposible", dijo Moreno.

Y si se queja este panadero del llamado "pan de combate", también lo hacen empresarios más grandes.

"Para que se mantuviera un mínimo de rentabilidad, con los actuales precios, no solo de la harina, sino de la margarina, el azúcar o la sal, por ejemplo, tendríamos que vender pan de 300 pesos", indicó Claudia Acevedo, secretaria de la firma Trigos, de Duitama, una de las más antiguas en esta ciudad.

Pan, marca el paso

Aunque las panaderías ofrecen variedad de productos como bizcochos y galletas, el pan es el alimento universal, el termómetro que mide el estado del sector.

"El pan es básico y creo que está presente en casi todas las mesas de Boyacá, de Colombia y pienso que del mundo. Por esta razón, es el comestible clave de nuestra producción y todo gira al rededor de él en nuestro negocio", señaló Ismael Avendaño, de la panadería Fondant de Tunja, quien destaca que el pan es el producto más vendido y que nunca
se dejará de consumir.

"Existen alternativas para reemplazarlo, como la arepa, incluso elaborada en casa, pero vivimos un mundo de inmediatez y la gente no tiene tiempo; sin embargo, creo que el pan seguirá reinando, aunque más caro, y puede reducirse en la mesa de familias de escasos recursos", precisó Avendaño.

Falta asociación de los panaderos

Uno de los factores que inciden en la desprotección del sector que manufactura la harina es la falta de cultura de asociación.

Esta es la gran debilidad de los panaderos, cuya cifra está calculada en más de 5 mil en Boyacá.

"Nosotros hemos hecho grandes esfuerzos para tratar de vincular a los integrantes de este renglón productivo, pero es muy difícil. Lla gente es apática y escéptica cuando les hablan de asociarse", señaló Pilar Álvarez Acevedo, de la Cooperativa de Panaderos de Boyacá, Coopanboy, con sede en Duitama.

Esta organización agrupa apenas a 150 de los más de mil panaderos de la región. Por esta razón, considera Álvarez, el gremio de panificadores y panaderos es débil frente a las fluctuaciones que, en materia de precios, afectan el sector harinero e, indirectamente, el de los cultivadores.

"Las ventajas de asociarse son varias, desde mejores precios, pues se puede adquirir mayor volumen de producto; hasta beneficios sociales y laborales, subsidios, salud, capacitación y asesoría para los vinculados", señaló la gerenta de Coopanboy, con 15 años de funcionamiento.

Jorge Martínez, de Chiquinquirá, señaló que allí, hasta ahora, intentan formar una asociación. Fenalco creó hace dos años
Fenalpanaderos.

Pan de 100 todavía no desaparece

Pese a la alarma y preocupación expresadas por la mayoría de panaderos, aún sobrevive en el mercado una generación de propietarios únicos de negocio, que por ser los mismos que amasan, -es decir, que no pagan salarios o que por alguna razón conservan harina a precios antiguos-, venden pan de 100.

"La gente no tiene plata para pagar pan a 200 pesos; por eso, nosotros hacemos de 100, aunque casi no ganamos".

"Lo que pasa es que al lado del pan está la leche, el chocolate y otros comestibles que ayudan", dijo un propietario en un barrio de Tunja, quien pidió reservar su nombre para evitar problemas con la competencia.

Trigueros en manos del 'clima loco'

A la crisis de los panaderos están ligados fenómenos como el clima, el desarrollo tecnológico en materia de biocombustibles y hasta las campañas para bajar de peso.

Los primeros afectan directamente a los cultivadores, frente a un mercado cada vez más reducido y desprotegido por políticas estatales generosas.

Un problema paralelo es el surgimiento de nuevas alternativas con el uso de terrenos para cultivo, como la remolacha (en Boyacá) para producir alcohol, mientras que el desbarajuste climático tiene 'congelada' la exportación del cereal de los mayores proveedores del cereal, E. U. y Canadá.

Sin embargo, la crisis de los productores norteamericanos y las heladas que afectaron gran parte de la producción argentina (el mayor productor de trigo de Suramérica), no son ventajas para Boyacá, segundo productor nacional de la gramínea (5 mil hectáreas) que tiene el 65 por ciento (Cundinamarca, apenas un 5 por ciento); después de Nariño.

Desde la óptica de Luis Gerardo Arias, secretario de Agricultura y Fomento de Boyacá, esta situación externa hay que saber analizarla para aprovecharla, pero solo enfocando las actuales circunstancias que rodean el abastecimiento mundial del cereal en dos aspectos.

"Al bajar la oferta de los grandes cultivadores por las razones que citamos, se supone que Boyacá debe aumentar su producción para abastecer la demanda", dijo.

"Pero con el impredecible comportamiento del clima, por ejemplo, y los giros del mercado, nadie se quiere arriesgar. Por esta razón, creo que lo más prudente sería que cultivadores, productores de harina y panaderos, así como Gobierno, nos sentemos en la misma mesa para acordar estrategias, fijar precios y condiciones que garanticen que nadie se quedará con la producción", indicó Arias.

Él también informó que el programa de Agro Ingreso Seguro, que ofrece apoyo al sector, no fue aprovechado en su totalidad por los cerealeros el año pasado, seguramente por desconocimiento de la herramienta o por falta de estímulo del mercado.

Cifras del trigo en el mundo

Colombia fue, en la década de los 60, uno de los mayores productores de trigo en Suramérica. Para entonces, se estimaba que en el país había 160 mil hectáreas cultivadas. En la época, los productores colombianos abastecían dos terceras partes de la demanda nacional.

Para 1976 el descenso fue grande: apenas 30 mil hectáreas (unas 45 mil toneladas).

Desde 1995, en Colombia, se cultivan entre 26 mil y 30 mil hectáreas.

Los mayores productores en el mundo son Estados Unidos y Canadá, mientras que Argentina es el mayor de Suramérica. Pero, el fenómeno climático mundial ha reducido las cosechas en los últimos meses.

TOMADO DE: http://www.eltiempo.com/nacion/boyaca/2008-02-12/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-3954709.html